Hace 20 años, la decoración de espacios para niños, como la habitación era una tarea para los padres que, a los ojos de hoy resulta bastante fácil...

Sin embargo las tendencias han ido cambiando, hasta el punto de replantear el
concepto de decoración para hablar entonces del diseño y creación de espacios.

El auge de productos y servicios personalizados no ha sido inherente a este tema, muchas empresas dedicadas al diseño de mobiliario infantil, conscientes de esta necesidad han tornado sus empresas a satisfacer las necesidades e imaginarios de sus clientes pero de una manera personalizada. Donde se crean espacios a partir de conceptos que parten del imaginario de los padres y se materializan gracias al asesoramiento de los diseñadores.

Es entonces responsabilidad del diseñador:

Crear mundos particulares, a partir de objetos, cería, ideas, colores e imágenes aportados por los padres.

Crear un espacio seguro donde se gestara y desarrollara el bebe.

Crear y combinar los elementos básicos (cuna, cambiador, closet, etc.) con accesorios y complementos (colores, lenceria, juguetes, cuadros, etc) sin perder el concepto propio del espacio y del imaginario de los padres.

Todo lo anterior sin olvidar que el usuario final será el niño, quien debe tomar y sentir el espacio como propio y así ir formando su propia personalidad, su propio yo.